jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 21. LA EXPIACIÓN (continuación)

A. LA EFICACIA DE LA EXPIACIÓN:

“Eficaz” quiera- decir “poderoso para obrar.” ¿Qué es lo que obra la EXPIACIÓN?
1. Perdón De Transgresiones:
Estudie estos versículos:
Juan 1:29 Efesios 1:7 Apocalipsis 1:5
Juan 5:24 Hebreos 9:22-28

2. Liberación Del Pecado:

No sólo liberación de la culpa del pecado sino también del poder del pecado (Romanos 6:14).

3. Rescate De La Muerte:

La muerte es el resultado del pecado.
Hebreos 2:9 “Para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.”
Juan 11:26 “Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.”

4. El Don De La Vida Eterna:

Juan 3:15 “No se pierda, mas tenga vida eterna.”
Juan 3:16 “No se pierda, mas tenga vida eterna.”

5. Vida Victoriosa:

Cristo venció a Satanás por nosotros. Los creyentes tienen la VICTORIA sobre el demonio mientras tengan al VEN­CEDOR en el corazón.

Estudie estos versículos:
Lucas 10:17-20 Colosenses 2:15
Hebreos 2:14-15 Apocalipsis 12:11

B. LA NATURALEZA DE LA EXPIACIÓN:

La palabra “expiación” en el idioma hebreo quiere decir “cubrir,” y los varios sentidos de la palabra han sido traduci­dos al castellano con estas expresiones: apaciguar, expiar, expiación, perdonar, purificar, reconciliar y tener misericordia.

La expiación incluye el cubrir al pecado y al pecador. Expiar el pecado es cubrirlo para que Dios no lo vea y así el pecado pierde el poder de provocar la ira divina.

Estudie Salmos 78:38 y Levítico 5:18.

Cuando la sangre fue aplicada al altar por el sacerdote, el israelita estaba seguro de que la promesa hecha a sus antepa­sados se realizaría también para él. Exodo 12:13 “Y veré la sangre y pasaré de vosotros.”

¿Cuáles fueron los resultados de la expiación?
1. El pecado borrado - Jeremías 18:23; Isaías 43:25
2. La culpa quitada - Isaías 6:7
3. El pecado cubierto - Salmos 32:1
4. Los pecados echados en lo profundo del mar- Miqueas 7:19
5. Los pecados echados tras las espaldas del Señor - Isaías 38:17
6. La maldad perdonada - Salmos 78:38

C. LA SUBSTITUCIÓN:

Referencias Bíblicas:
2 Corintios 5:21 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado.”

1 Pedro 2:24 “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero...”

Los sacrificios del Antiguo Testamento eran substitutos en naturaleza. Se les consideraban que hacían sobre el altar lo que el israelita no era capaz de hacer por si mismo. En igual manera, Jesús hizo en la cruz lo que no podíamos hacer por nosotros mismos. Habiendo tomado la naturaleza humana, Jesús pudo identificarse con el hombre y así sufrir su pena. Jesús murió por- nosotros; El tomó el castigo que era nuestro para que nosotros podamos escapar. El que era por naturaleza sin pecado y que nunca pecó en Su vida, se hizo pecador, o sea, substituyo al pecador.

Como el carnero trabado en la zarza substituyó a Isaac en el Monte Moriah, igualmente Cristo es nuestro substituto. Así como Barrabás fue puesto en libertad por la muerte de Jesu­cristo, igualmente nosotros somos puestos en libertad. Lea y estudie cuidadosamente Isaías 53.

D. LA PROPICIACIÓN:

Se cree que la, palabra “propiciación” viene de una palabra latina “prope” que significa “cerca.” El sacrificio de propicia­ción acerca al hombre a Dios; le reconcilia con Dios expiando sus transgresiones y ganándole el favor y la gracia de Dios. Propiciar quiere decir aplacar la ira justa del Dios santo por medio de un sacrificio expiatorio. Cristo es descrito como tal propiciación (Romanos 3:25; 1 Juan 2:2). El pecado aleja al hombre de Dios; pero Cristo ha tratado con el pecado de tal manera que el hombre puede “acercarse” a Dios en “el nom­bre de Jesús.”

La palabra griega traducida como “propiciación” en Romanos 3:25 es la misma que en el hebreo significa sacrificio expiatorio.

El pensamiento bíblico conveniente es que el pecado del hombre merece la ira de Dios. Esta ira es desviada sólo por medio del sacrificio expiatorio de Cristo. Desde este punto de vista la obra de salvación por Cristo se llama propiamente propiciación.

Todos los pecados han de ser juzgados y es aquí que los pecados de todo el mundo han sido juzgados. Cristo pagó todo el precio por los pecados de cada hombre. Sí nuestros pecados no han sido juzgados aquí, serán juzgados en el juicio del Gran Trono Blanco (Apocalipsis 20:11-15).

E. LA IMPORTANCIA DE LA EXPIACIÓN:

La encarnación fue para el propósito de la expiación. Jesús tomó en Si la naturaleza humana (carne y sangre) para que pudiera morir. Fue manifestado para quitar nuestros pecados (1 Juan 3:5; Hebreos 2:14). Cristo vino al mundo para dar Su vida en rescate para muchos (Mateo 20:28). La fe de la expia­ción presupone la fe de la encarnación. La encarnación es ciertamente una declaración del propósito de parte de Jesús, pero ¿cómo habría de salvarse el mundo si no fuera a través de expiación?

La expiación es el arroyo escarlata que fluye por todas las páginas de la Biblia. Si se cortara la Biblia en cualquier parte, brotaría sangre. Uno de cada 44 versículos del Nuevo Testa­mento trata de la expiación y la muerte de Jesús es men­cionada 175 veces.

La importancia de la expiación se ve por el hecho que:
1. A Elías y a Moisés les interesaba la muerte de Cristo - Lucas 9:30-36.
2. Los profetas del Antiguo Testamento diligentemente inda­garon acerca de esta salvación. - 1 Pedro 1:11.
3. El tema del cántico en el cielo es la muerte de Cristo. -Apocalipsis 5:8-12.

F. OPINIONES NO ESCRITÚRALES DE LA MUERTE DE CRISTO:

Para algunos la muerte de Cristo fue simplemente la muerte de un mártir. Para otros la muerte de Jesús fue la demostración al mundo pecaminoso del gran amor de Dios. Para otros, Cristo fue sólo un “modelo.” Aún otros opinan que Dios, siendo santo, creyó necesario demostrar al mundo Su odio por el pecado y por eso Su ira cayó sobre el Cristo del Calvario. El pensamiento moderno estima que la muerte de Jesús no era necesaria.

Esteban murió como un mártir y Saulo de Tarso lo vio morir, pero Pablo no predicó el perdón del pecado por la muerte de Esteban (Hechos 13:38). Opiniones ligeras y erróneas de la expiación proceden de opiniones ligeras y erróneas del pecado. Si consideramos que el pecado no es más que una ofensa contra el hombre, una debilidad de la naturaleza humana o una enfermedad, por supuesto no en­ tenderemos la necesidad de la expiación. Debemos ver el pecado como la Biblia lo describe en su gran perversidad, el cual tiene que ser castigado, y la culpa que necesita expia­ción. Entonces, y sólo entonces, entenderemos la razón de la cruz de Cristo.

G. LOS EFECTOS DE LA MUERTE DE CRISTO EN EL UNIVERSO:

Así como el mundo entero fue afectado por la caída de un solo hombre, igualmente la muerte de Cristo tiene un efecto en el universo entero (Romanos 8:19-23). Jesucristo es el cen­tro de un universo que gira alrededor de El y que ahora ha sido reconciliado por Su muerte. “Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20).

La propiciación alcanza los límites más lejanos del universo y llega hasta donde está el pecado. En otras palabras, el remedio es tan grande como la necesidad. Por la muerte de Cristo, el poder de Satanás ha sido abrogado (ha quedado sin efecto). El levantamiento de Cristo en la cruz significó la derrota de Satanás. El hombre ya no necesita ser un esclavo del pecado. El Calvario trae a los necesitados la remisión de los pecados pasados, presentes y futuros. Ahora no es tanto una cuestión de ¿qué haré con mis pecados? sino ¿qué haré con Jesús el que se llama el Cristo?

“Anulando el acta de los decretos que había contra noso­tros, que nos Era contraria, quitándola de en medio y claván­dola en la cruz” (Colosenses 2:14).

Estudie los siguientes versículos:
Juan 12:31-32 Romanos 3:25-26 Hebreos 9:26
TOMO: DOCTRINA II
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS