jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 32. LA SANTIFICACION

A. LA DEFINICION DE SANTIFICACION

Referencia Bíblica:
1 Tesalonicenses 4:3 “Pues la voluntad de Dios es vuestra san­ tificación; que os apartéis de fornicación.”

La santificación quiere decir separación del mal y dedicación a Dios y Su servicio. La Biblia declara que la santificación tiene que ver con volver la espalda a todo lo pecaminoso y profano para el alma y el cuerpo. Empero quiere decir no sólo una “separación de”sino también una “separación a.” Para ser santi­ ficado, el hombre debe estar separado del pecado, y también separado a la santidad. Lo que sea apartado del uso profano para el uso sagrado, lo que sea dedicado al servicio de Dios es santificado.
Referencias: Exodo 19:20-22 2 Crónicas 29:5; 15-18
Levítico 27:14-16 Ezequiel 36:23
Números 8:17 Hebreos 9:3

B. LOS TRES TIEMPOS DE LA SANTIFICACION

Referencias Bíblicas:
1 Corintios 6:11 “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lava­ dos, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”
Hebreos 10:14 “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.”

En estos versículos leemos que la santificación es una cosa ya pasada. Nótese que en el primero de estos versículos, Pablo pone la santificación antes de la justificación. Por tanto, hay una obra definida de santificación que tiene lugar temprano en la expe­ riencia de la salvación. Hay algunas personas que canonizan a ciertas personas después que mueren; pero el Nuevo Testamento les canoniza mientras viven. Todo creyente verdadero es un santo y apartado (santificado) para el servicio de Dios; de otro modo no es cristiano.

La santificación se puede considerar como pasado, presente o futuro; o podemos considerarla como santificación instantánea, santificación progresiva y santificación cumplida. Un creyente puede experimentar actos definidos de santificación instantánea en su vida. Esto puede ocurrir al arrepentirse, al bautismo en agua o al bautismo del Espíritu Santo. La santificación cumplida se efectuará en el arrebatamiento, y la santificación progresiva con­ tinúa durante la vida del creyente.

C. LA SANTIFICACION PROGRESIVA

Referencias Bíblicas:
2 Pedro 3:18 “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”
2 Corintios 3:18 “Por tanto, nosotros todos ... somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”

La justificación difiere de la santificación en esta manera: la justificación es un acto instantáneo sin progresión; mientras la santificación es una crisis (o un punto decisivo) que comprende un procedimiento, un acto instantáneo que lleva en sí el creci­ miento a la consumación.

En 2 Corintios 3:18 es interesante el tiempo del verbo. Estamos siendo cambiados de un nivel de carácter o gloria, a otro.

Ya que la santificación es progresiva, la Biblia nos exhorta así:
1. Crecer y abundar en amor (1 Tesalonicenses 3:12)
2. Abundar más y más. (1 Tesalonicenses 4:10)
3. Perfeccionar la santidad en el temor de Dios. (Il Corintios 7:1)

D. ¿COMO SOMOS SANTIFICADOS?

Referencias Bíblicas:
Efesios 5:25-26 “. . . Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado.. .”
Hebreos 10:10 “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.”

Dios y el hombre contribuyen al fin deseado en la obra de santificación. El hombre tiene que volver la espalda al pecado y dedicarse a Dios, pero en efecto es Dios mismo que le santifica. Por ejemplo, el hombre que tiene frío se acerca al fuego para calentarse. El hombre viene al fuego, pero es el fuego que le calienta. Asimismo, es Dios que le santifica, aunque el hombre tiene la responsabilidad de acercarse a Dios.

E. IDEAS ERRONEAS DE LA SANTIFICACION

Existen ideas erróneas concerniente la obra de la santificación. He aquí tres.
1. Desarraigo: Los que creen en esto dicen que la naturaleza pecaminosa está desarraigada del todo, y después que se efectúa, es imposible que el creyente peque. Esta opinión, desde luego, es falsa. Es posible que un creyente peque después de ser salvo, así perdera su alma.
2. Ascetismo: Esta es la creencia que el castigo del cuerpo, de un modo u otro, trae mérito y beneficio. La Biblia permite la existencia de la forma justa del ascetismo, tal como ayunar, por ejemplo. Pero no hay mérito en el ascetismo pervertido que exige el celibato o la penitencia.
3. Ideas legalistas: Esto quiere decir esclavitud a la ley, El hijo de Dios obedece la Palabra de Dios porque es un hijo de Dios. El vive a un nivel que esta sobre la ley, y no es esclavo de la ley. En nuestro fervor para la santidad es fácil que nuestras acti­ tudes lleguen a ser legalistas, lo cual no es bíblico.
TOMO: DOCTRINA III
CURSO BIBLICO “ALFA”
Ralph Vincent Reynolds