jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 19. EL AMOR DE DIOS

A. DIOS ES AMOR:

Referencias Bíblicas:
1 Juan 4:8 “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.”

1 Juan 4:16 “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que per­manece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.”

Hay otros versículos que dicen que Dios es Espíritu (Juan 4:24) y Dios es luz (1 Juan 1:5). Estos versículos hablan de la esencia misma de Su ser. No es correcto pensar que “espíritu” y luz” son atributos de Dios. Dios es Espíritu.

Para ilustrar esta verdad pensemos en el agua. El agua es H20, es decir hidrógeno y oxígeno; pero el agua también es mojada. La humedad es un atributo del agua, pero H20 no lo es.

Dios es Espíritu y Luz pero Dios también es amor. El amor es uno de los mayores atributos de Dios. El amor no puede estar separado de Dios. La naturaleza misma de la personali­dad de Dios es amor. El amor de Dios es tan constante y eterno como Dios mismo. El amor de Dios es tan ilimitado e infinito como Dios mismo. No se puede encontrar el punto donde termina el amor de Dios.

B. TODO EL MUNDO:

Referencia Bíblica:
Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Dios ama a todo el mundo. Esto no significa que ama al universo material sino a la raza humana entera. Dios no excluye a nadie de Su amor. Dios no sólo ama a los judíos sino también a los gentiles. El amor de Dios alcanza a todos los hombres sin hacer caso del color, nacionalidad, raza, cultura, costumbres o religión.

Las palabras “de tal manera” son muy significativas en Juan 3:16. Nunca se podrá entender completamente la pro­fundidad y la extensión del amor expresado en estas palabras.

C. DIOS AMA AL PECADOR:

Referencias Bíblicas:
Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

1 Timoteo 2:4 “El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”

Dios no ama al pecado; pero Dios sí ama al pecador. Esta es la verdad maravillosa que efectuó el divino plan de sal­vación. Esta es la verdad que ha hecho comprender a muchos pecadores y los ha traído al arrepentimiento.

La mayor fuerza en la tierra es el amor. El amor humano puede más que cualquier otra cosa. Cuando se entiende que el amor de Dios es más alto que el amor humano, se puede apreciar, en parte por lo menos, el poder del amor de Dios para los pecadores. Si no fuera por el amor de Dios, no habría sido el Calvario.

D. ¿ODIA DIOS?

Referencias Bíblicas:
Proverbios 6:16-19 “Seis cosas aborrece Jehová ... Y el que siembra discordia entre hermanos.”

lsaías1:14 “Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma.”

Se ha tratado de este asunto en otra lección, pero es nece­sario repasarlo, pues aquí se trata de la verdad del amor de Dios.

La naturaleza del amor exige un odio para aquello que des­truiría el objeto de ese amor. Dios no amaría al pecador si no odiara a la vez al pecado.

Para ilustrar este hecho, consideremos a los padres que aman a su hija. Si aman a la hija, odiarán las drogas o cual­quier cosa que destruya a la muchacha.

Un amor verdadero para el pecador exigirá un odio ver­dadero para el pecado.

E. EL CALVARIO ES LA MÁXIMA EXPRESIÓN DEL AMOR DE DIOS:

Referencia Bíblica:
1 Juan 4:9-10 “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”

No hay mayor evidencia del amor de Dios que la revelada en la cruz del Calvario. Nadie tiene mayor amor que el hombre que da su vida por sus amigos. En el Calvario, Jesucristo dio Su vida por los pecadores. No hay mayor revelación del amor de Dios que esto.

El sacrificio es la medida del amor. El sacrificio es la medida del amor de Dios para los pecadores.

El mensaje evangélico de la muerte, la sepultura y la resu­rrección se concentra en el amor de Dios para los perdidos. El mensaje que alcanza al pecador como ningún otro es el mensaje del amor de Dios manifestado en el Calvario.

F. CRISTO SE ENTREGO POR LA IGLESIA:

Referencia Bíblica:
Efesios 5:25 “...Cristo amó a la iglesia, y se entregó a si mismo por ella.”

El hombre es el objeto supremo del amor infinito de Dios. Fue para el hombre que El amó y para quien proveyó la reden­ción. Ninguna de Sus otras criaturas han sido el objeto de tal amor.

El diablo y los ángeles también transgredieron y cayeron, pero Dios nunca proyectó la redención para ellos. Jesucristo no murió en la cruz para redimir al diablo y a sus ángeles. Para ellos no hay salvación, al contrario, hay un lago de fuego preparado para ellos.

Pero Dios ha amado tanto a la raza humana que El ha proyectado la salvación para ellos aún antes de que la transgresión tuviera lugar.
La iglesia fue ordenada y predestinada desde el comienzo y ha sido eternamente el objeto del amor de Dios. Por eso, la expiación para los pecados de todos los hombres fue cum­plida en la cruz del Calvario.
TOMO: DOCTRINA II
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS