jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 18. LA NECESIDAD DEL HOMBRE

A. EL ESTADO DEL HOMBRE SIN CRISTO:

El hombre es un ser muy necesitado. Sin Jesucristo el hombre es depravado, inicuo y sin vida espiritual y eterna. Su condición sin Jesús se describe en los versículos que siguen:

1. El hombre se apartó de Dios desde la matriz.
Salmos 58:3 “Se apartaron los impíos desde la matriz.”

2. Es formado en maldad.
Salmos 51:5 “He aquí, en maldad he sido formado.”

3. El corazón es perverso.
Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso.”

4. El hombre es gobernado por Satanás.
Efesios 2:2 “...conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.”

5. La ley del pecado y de la muerte opera en sus miembros continuamente.
Romanos 7:23 “...y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.”

6. Está bajo maldición.
Gálatas 3:10 “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición.”

7. Tiene el entendimiento entenebrecido.
Efesios 4:18 “Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios...”

8. Todo el designio de los pensamientos es de continuo el mal.

Génesis 6:5 “y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pen­samientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”

9. Está lleno de toda injusticia.
Romanos 1:29 “Estando atestados de toda injusticia...”

10. Está corrompido desde la planta del pie hasta la cabeza.
Isaías 1:6 “Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga.”

11. Está muerto en delitos y pecados.
Efesios 2:1 “Y él os dió vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”

B. LA CONDICIÓN DESESPERANZADA DEL HOMBRE SIN CRISTO:

Lázaro, en vendas y sudario y sepultado durante cuatro días, no pudo salvarse; igualmente, el hombre, estando muerto en delitos y pecados, no puede salvarse a si mismo. En cuanto a Lázaro, su condición era desesperanzada y perdido eterna­ mente. Si el hombre ha de ser salvo, debe ser salvo por una fuerza ajena a él mismo. La única esperanza de salvación del hombre es Jesucristo.

El hombre no puede en absoluto cambiar su raza y el color de su piel. La raza del hombre es determinada al nacer. Si nació indio, será indio toda su vida. Si nació africano, será africano toda su vida. No puede cambiar su raza. Igualmente, el hombre nace pecador y no puede hacer nada para cambiar su estado pecaminoso excepto entregarse a Jesucristo.

Si fuera posible que el hombre se salvara a si mismo, entonces el mayor error de todos los tiempos habría sido que Jesús viniera a ser nuestro Salvador. Si algún hombre pudiera haberse salvado, luego habría sido posible que todos se salvaran.

Referencia Bíblica:
Jeremías 13:23 “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?”

C. EL SER ENTERO DEL HOMBRE NECESITA LA SALVACIÓN:

Ya que el ser entero del hombre: cuerpo, alma y espíritu, sufrió en la caída y el pecado original, su ser entero necesita la salvación.

El hombre es cuerpo, alma y espíritu.

No es difícil definir el cuerpo pues este es el cuerpo físico en el que mora el hombre verdadero. El cuerpo algunas veces se llama: casa, templo ó vasija.

Aunque el cuerpo fácilmente se distingue del alma y del espíritu, el cuerpo está enlazado vitalmente al alma y al espíritu. El bienestar del cuerpo afecta definidamente al bien­ estar del alma y del espíritu. Esto se puede ver en la carta de Pablo a los Romanos:

Romanos 12:1 “Así que, hermanos, os ruego por las miseri­cordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.”

Es más difícil entender el significado del alma y del espíritu. Es difícil aún entender la diferencia entre el alma y el espíritu, pero son distintos como la Biblia nos enseña.

Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu...”

Al comparar los dos versículos que siguen, se entiende que “alma” quiere decir “si mismo.”

Marcos 8:36 “Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”

Lucas 9:25 “Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?”

Podemos definir cuerpo, alma y espíritu como sigue:

(a) ESPÍRITU: La parte del hombre que le permite co­nocer a Dios y tener compañerismo con Dios.

(b) ALMA: La parte del hombre que el permite cono­cerse a si mismo.

(c) CUERPO: La parte del hombre que le permite por sus sentidos conocer al mundo y lo material.

Podemos entender más del alma del hombre si estudiamos la narración de la creación. Aquí se ve que el hombre llegó a ser un alma viviente. Por eso es erróneo decir que el hombre TIENE un alma. Decirlo correctamente sería decir que el hombre ES un alma.

Génesis 2:7 “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.”

(NOTA DEL TRADUCTOR: El Diccionario de la Real Academia Española define ser como esencia, y alma como la sustancia que, con el cuerpo, constituye la esencia del hombre. Por eso, se ve que alma (en inglés soul), que usa el señor Reynolds, y que se usa en el correspondiente versículo de la Biblia en idioma inglés, es sinónimo de ser, la palabra que se usa en la Biblia de lengua española.)

El hombre es un ser muy complejo. El es:

(a) Un ser corporal;
(b) Un ser espiritual;
(c) Un ser intelectual;
(d) Un ser emocional;
(e) Un ser social.

Se debe notar que todas las partes del hombre cayeron en el pecado y necesitan la redención. La salvación que fue pro­ vista en la cruz del calvario, trae la salvación para el hombre; para su ser entero.

D. LO QUE DIOS TUVO QUE HACER PARA PROVEER LA SALVACIÓN:

Al proveer la salvación del hombre pecaminoso, Jesús tuvo que cumplir varias cosas, entre las cuales estaban:

(a) Resolver el problema del pecado de una manera conforme a Su justicia y al aplacamiento de Su ira.

(b) Hacer santo al hombre sin quitarle su libre albedrío.

(c) Cruzar el abismo entre Dios y el hombre y restaurar el compañerismo perdido.

Dios logro hacer todo esto en el Calvario.
TOMO: DOCTRINA II
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS