jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 42. EL DESTINO DE LA IGLESIA

A. LA IGLESIA TODAVIA ESTARA EN LA TIERRA CUANDO JESUS VENGA:

Referencias Bíblicas:

Mateo 16:18 “...sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

1 Corintios 15:51 “He aquí, os digo un misterio: No todos dor­ miremos; pero todos seremos transformados.”

1 Tesalonicerises 4:17 “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire. . .”

Hay dos verdades principales que prueban que cuando Jesús regrese, la iglesia todavía estará en la tierra esperándole.

En primer lugar, no hay poder que pueda derrocar a la iglesia. Miles de creyentes han sido martirizados, pero la iglesia ha cre­cido. No hay persecución ni oposición que pueda destruir a la iglesia. El Hades mismo no puede prevalecer contra ella. La iglesia es indestructible. El fuego no puede quemarla; el diluvio no puede inundarla; las tempestades y tormentas no pueden moverla. Jesús la edificó sobre la roca y ella vencerá todos los poderes del Hades que vienen contra ella.

En segundo lugar, las Escrituras dicen de un modo muy claro que el arrebatamiento de la iglesia tendrá lugar al tiempo de la primera resurrección; los dos se realizarán cuando Jesús venga. Los muertos en Cristo resucitarán primero, luego “nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado.” Cuando Jesús regrese habrá una iglesia que será arrebatada sin experimentar la muerte.

B. LA IGLESIA ESCAPARA DE LA TRIBULACION:

Referencias Bíblicas:

Lucas 21:28 “Cuando estas cosas comiencen a suceder ,erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.”

Lucas 21:36 “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.”

Apocalipsis 3:10 “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”

Cuando las señales del tiempo que indican la venida del Señor están cumpliéndose, la Biblia nos exhorta que levantemos la cabeza y miremos arriba (no abajo ni alrededor) porque nuestra redención está cerca. La venida del Señor es nuestra redención, no la tribulación. La Biblia no exhorta a la iglesia que espere la tribulación, sino que espere la venida de Jesús.

En ambos versículos, Lucas 21:36 y Apocalipsis 3:10, hay una promesa definitiva de que la iglesia escapará de la tribulación. Estas promesas no tendrían ningún significado si la iglesia tuviera que sufrir la tribulación.

La tribulación es principalmente un tiempo en que Dios tratará con el pueblo judío y antes de que esto pueda suceder, la época de la iglesia debe terminar Esto por supuesto, tendrá lugar cuando Jesús regrese a tomar la iglesia de este mundo.

La iglesia tiene la esperanza gloriosa de ser arrebatada. De ningún modo se puede considerar la tribulación como una esperanza, mientras que por otro lado, esperamos gozosamente el regreso del Señor.

Hay dos objeciones principales a esta doctrina con las cuales trataremos brevemente aquí:

1. Mateo 24:29-31 - La palabra “escogidos” se refiere o a la iglesia o al pueblo de Israel. Estos versículos se refieren a Israel. Los ángeles no tienen nada que ver con el arrebata­miento de la iglesia; es el Espíritu Santo que aviva a los creyentes. Estos versículos se refieren a la reunión de Israel (lsaías 27:13).

2. 1 Corintios 15:52 y Apocalipsis 11:15 - La trompeta final de 1 Corintios 15 no es la trompeta de Apocalipsis 10:7 o de Apocalipsis 11:15. Sin duda, Pablo hacía mención de la tradición judía para dar énfasis a la resurrección. La trom­peta de 1 Corintios 15 es de la victoria gloriosa; la trompeta en Apocalipsis es de juicio. Debemos saber que habrá otra trompeta a final de la tribulación (Mateo 24:31).

C. LA IGLESIA ESTARA PREPARADA, ESPERANDO A SU ESPOSO:

Referencias Bíblicas:

Efesios 5:27 “A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia glo­riosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.”

Hebreos 9:28 “Y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

1 Juan 3:3 “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.”

Jesús exhortó a Sus discípulos que estuvieran preparados (Mateo 24:44). “Preparación” es el lema de la iglesia.

Jesús volverá para llevarse a los que están preparados, no a los que todavía están preparándose. La esperanza del regreso de Cristo santifica y purifica al creyente y le ayuda a estar pre­parado. La actitud bíblicamente correcta del corazón del creyente del Nuevo Testamento es: Jesús puede venir AHORA; estoy preparado para ir AHORA. Así, la esperanza le purifica.

Para estar preparado, una persona debe ser miembro de la iglesia al ser bautizado en el Nombre de Jesús y recibir el Espíritu Santo (Hechos 15:14; Romanos 8:11; Mateo 25:1-13). También debe vivir santamente y esperar el regreso de Jesucristo (Hebreos 12:14; 9:28).

D. LA IGLESIA SERA ARREBATADA CUANDO JESUS VENGA:

Referencias Bíblicas:

1 Corintios 15:51 “No todos dormiremos; pero todos seremos transformados.”

1 Tesalonicenses 4:17 “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes...”

Habían dos hombres en el Antiguo Testamento que fueron llevados de este mundo sin morir, Enoc y Elías fueron arrebata­ dos. “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios” (Génesis 5:24). “Y Elías subió al cielo en un torbellino” (2 Reyes 2:11).

Lo que les sucedió a Enoc y a Elías sucederá también a los creyentes cuando Jesús venga. Cuando el creyente sea arreba­tado o trasladado, su cuerpo humano será cambiado en un abrir y cerrar de ojos (1 Corintios 15:52). Lo corruptible se vestirá de incorrupción y lo mortal se vestirá de inmortalidad. Mientras esto suceda, el creyente será arrebatado en las nubes de gloria para recibir al Señor en el aire. No habrá un estado intermediario de muerte y de podredumbre, sino la glorificación y el arrebatamiento inmediatos.

Se entiende que la mayor parte de la iglesia ya ha pasado a la eternidad a través de la muerte y ahora duerme en Jesús. Los creyentes que viven no irán antes de los que duermen en Jesús.

“Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron” (1 Tesaloni­censes 4:15).

El Apóstol Pablo anuncia que los muertos en Cristo resucitarán primero, y entonces los que viven serán arrebatados y todos (los que ya están muertos y los que aún viven) serán reunidos por nuestro Señor en el aire.

No debemos pasar por alto las palabras claves en estos versí­culos: “en Cristo.” Solamente los que están “en Cristo” serán resucitados y arrebatados en ese momento glorioso. El Espíritu Santo nos pone “en Cristo” (1 Corintios 12:13).

E. LA IGLESIA ASISTIRA A LA CENA DE LAS BODAS DEL CORDERO:

Referencias Bíblicas:

Apocalipsis 19:9 “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero.”

Mateo 25:10 “Y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.”

Muchos versículos enseñan claramente que la iglesia es la esposa de Cristo (Efesios 5:32). ¿Cuándo se presentará Jesús a sí mismo a una iglesia gloriosa? Hay sólo una respuesta: en la cena de las bodas del Cordero.

La cena de las bodas del Cordero será el suceso más glorioso de toda la eternidad. La esposa se habrá preparado (Apocalipsis 19:7) y se vestirá de lino fino, limpio y blanco. Será un tiempo de gran regocijo. “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (Apocalipsis 19:7).

Jesús dijo, “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero.” Es para este acontecimiento que la iglesia se prepara y espera gozosamente.

F. LA MORADA ETERNA DE LA IGLESIA ES LA NUEVA JERUSALEN:

Referencias Bíblicas:

Apocalipsis 21:2 “Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.”

Juan 14:2-3 “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”

Jesús está preparando un hogar eterno para la iglesia. Sabien­do cuánto ama El a la iglesia y sabiendo que El es el Creador poderoso que creó las bellezas del universo, se puede entender un poco la morada hermosa que Jesús está preparando para Su amada.

Una descripción del hogar eterno se lee en Apocalipsis 21. Se llama Nueva Jerusalén, una ciudad establecida en cuadro. La gloria y la belleza de la Nueva Jerusalén es más que cualquier cosa que se haya visto en este mundo.

G. LA IGLESIA REINARA CON JESUS EN SU REINO:

Referencias Bíblicas:

Apocalipsis 20:6 “. . . serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.”

Apocalipsis 22:5 “Y reinarán por los siglos de los siglos.”

La Biblia dice que los santos mandarán, juzgarán y reinarán. Es cierto que la iglesia participará activamente en el reino de Cristo. En los versículos citados, se lee que la iglesia reinará con Cristo. Sin duda, como la esposa de Cristo, reinará a Su lado en Su reino. No obstante, el lugar de gloria y de poder de la iglesia no acabará con el fin del milenio, sino que reinará por toda la eternidad. ¡Aleluya!

¡Qué porvenir tan glorioso esta reservado para la iglesia!

Asegurémonos ser miembros de la iglesia Apostólica al nacer del agua y del Espíritu y estar preparados para la venida del Señor.

“Amén; sí, ven, Señor Jesús” (Apocalipsis 22:20).
TOMO: DOCTRINA IV
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS