jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 16. EL HOMBRE

A. EL HOMBRE FUE CREADO A IMAGEN DE DIOS:

Referencias Bíblicas:
Génesis 1:27 “Y creó Dios al hombre a su imagen.”

Génesis 9:6 “Porque a imagen de Dios es hecho el hombre.”

Las Escrituras son muy claras con respecto a la creación del hombre. Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz el aliento de vida. El hombre es la suprema creación de Dios y es en Su propia imagen.

B. ¿QUE QUIERE DECIR IMAGEN DE DIOS”?

1. La Naturaleza Moral Del Hombre:

Posiblemente la manera principal en la cual el hombre se asemejó a su Creador era en su naturaleza moral. El hombre fue creado sin pecado, con pureza y santidad absolutas. En efecto, él fue vestido con la justicia de Dios. Por esta razón, él podía tener compañerismo con Dios. Fue esto lo que perdió en la caída y así se dio cuenta de que estaba desnudo.

2. La Naturaleza Intelectual Del Hombre:

Los poderes intelectuales del hombre desde el comienzo, prueban que el hombre no evolucionó de una orden inferior, sino que fue creado a imagen de su Creador. Se le dio la inteligencia necesaria para nombrar a todas las criaturas vivientes y dominar la tierra. Se le dio el poder de razonar y tomar decisiones. Fue creado un ser de libre albedrío. Fue a causa de esta habilidad, dada por Dios, que el hombre tuvo la oportunidad de tomar una decisión errónea y pecar en la pri­mera transgresión.
3. La Apariencia Corporal Del Hombre:

Dios es Espíritu e invisible, pero fue el plan y propósito de la Deidad de manifestarse en la encarnación. Si Imagen de Dios” tiene alguna referencia a la apariencia corporal de un hombre, quiere decir a la semejanza del hombre Cristo Jesús que habría de nacer en Belén. Recordemos que en lo que al tiempo se refiere, el nacimiento de Cristo se efectuó en un momento definido en la historia, pero en lo que concierne a Dios, quien mora en la eternidad, el nacimiento fue proyectado y visto por Dios desde el comienzo.

4. La Trinidad Del Hombre:

Referencia Bíblica:
1 Tesalonicenses 5:23 “Y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo...”

El hombre es espíritu, alma y cuerpo. Normalmente no ha­blaríamos de este asunto aquí, pero lo hacemos porque hay algunos que utilizan esta idea para tratar de probar que el hombre fue creado a imagen de la trinidad, y por lo tanto otra prueba de la existencia de tres personas en la Deidad. Sin embargo, lo opuesto es verdadero y probado. De la misma manera que el hombre es cuerpo, alma y espíritu y a la vez una persona que tiene un nombre, así el Creador es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y a la vez, una persona que tiene un nombre: JESÚS.

5. La Capacidad ilimitada Del Hombre:

Dios ha dado al hombre una capacidad sin límites. El hom­bre puede subir al punto más alto y descender al punto más profundo que cualquier otra de las criaturas de Dios. En el evangelio de Marcos, el capítulo 5, se lee la historia de un hombre poseído de una legión de demonios. Este hombre podía contener más demonios que dos mil cerdos podían con­ tener. Parece que no hay límites a la profundidad en que una persona puede caer. Igualmente, el hombre tiene la capacidad de rendirse a Dios y convertirse en una vasija llena con el Espíritu de Díos. Parece que no hay límites a las alturas que Dios puede alzar al hombre.
Sólo Dios conoce la capacidad del hombre para lo bueno y para lo malo. No hay otra criatura de Dios que alcance a la capacidad del hombre.

C. EL ESTADO PRIMITIVO DEL HOMBRE:

Referencia Bíblica:
Hebreos 2:6-7 “Pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos.”

El hombre fue coronado de gloria y de honra y hecho un poco menor que los ángeles. El hombre no fue creado un ignorante ni un salvaje, sino un ser de suma capacidad intelec­tual y de suma naturaleza moral. La teoría de que el hombre ha evolucionado desde un orden inferior como los monos, no es más que la imaginación, falsamente llamada ciencia, sin ningún hecho que lo verifique.

D. HAY UN PROPÓSITO DIVINO EN LA VIDA DEL HOMBRE:

Referencia Bíblica:
Efesios 1:5-6 “En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.”

El hombre no está en la tierra por un mero capricho de la naturaleza; un niño no nace simplemente por un accidente de la naturaleza; el hombre no es simplemente el resultado de un impulso biológico. Dios tiene un propósito definido que se debe cumplir en la existencia de todo hombre. El hombre puede saber por qué vive en la tierra, el propósito de su exis­tencia y su destino eterno.

La causa principal de la inquietud y el descontento del hombre en estos días es que ha sido enseñado que él no es más que un ser biológico. La enseñanza de que el hombre se distingue de las bestias sólo porque posee mayor inteligencia, deja al hombre en un vacío espiritual sin ninguna dirección.

Antes de la fundación del mundo, Dios había proyectado un propósito definido en la existencia del hombre:

1. Que sea adoptado hijo suyo por medio de Jesucristo;
2. Que exista para la alabanza de la gloria de su gracia.

E. EL HOMBRE ES UN SER DE LIBRE ALBEDRÍO:

Referencias Bíblicas:
Génesis 2:16-17 “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”

Apocalipsis 22:17 “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Al principio Dios le dio al hombre el poder de escoger libremente. En el huerto Dios puso delante del hombre el árbol de la ciencia del bien y del mal y se le prohibió comer de su fruto. Sin embargo, el hombre podía escoger. Fue creado con el privilegio dado por Dios, de tomar decisiones y de escoger por si mismo.

Dios deseaba el compañerismo con la criatura que había creado a Su propia imagen. Sin embargo, para que tenga valor, el compañerismo tiene que ser gozado libremente. El compañerismo forzado no sirve. Por eso Dios creó al hombre a Su imagen, con la habilidad de escoger. A Dios no le inte­resaba tener un hombre que fuera un títere o un robot.

En las últimas páginas de la Biblia se ve claramente que el hombre aún tiene el poder de escoger. El agua de la vida es para “el que quiera.” Dios nunca ha quitado al hombre esta maravillosa prerrogativa.

Tenemos que entender claramente que Dios en Su sobe­ranía nunca violará la capacidad de escoger que El mismo ha dado. El hombre es un “ser de libre albedrío” antes de renacer; sigue siendo un “ser de libre albedrío” después de haber expe­rimentado la salvación.

Esta verdad clarifica esa cuestión que se llama “seguridad eterna incondicional.” El destino eterno del hombre dependerá de lo que escoja en vida. El hombre tiene el privilegio de escoger la vida eterna o escoger la muerte eterna.
TOMO: DOCTRINA II
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS