jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 27. LA SALVACION

A. LA SALVACION ES LA PALABRA INCLUSIVA DEL EVANGELIO

Referencia Bíblica:
Romanos 1:16 “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”

Esta gran palabra, “SALVACION” es el tema de toda la Biblia, y el tema de cada sermón evangélico. Los grandes himnos de la iglesia cantan la gran salvación hecha por Jesucristo.

El doctor Scofield, en su comentario a Romanos 1:16, escribió que en hebreo y griego, las palabras que quieren decir salvación llevan en sí las ideas de liberación, seguridad, preservación, sanidad y salud. Salvación es la gran palabra inclusiva del evan­gelio, la cual contiene todos los hechos y procedimientos redentores; tales como justificación, redención, gracia, propiciación, imputación, perdón, santificación y glorificación.

B. EL HOMBRE RECIBE LA SALVACION

En el tomo II estudiamos lo que hizo Dios para proveer la sal­ vación; en esta unidad vamos a estudiar lo que hace el hombre al recibir la salvación. Los cuatro evangelios nos cuentan lo que hizo Dios para proveer la salvación; el libro de Hechos nos dice lo que tiene que hacer el hombre para recibir la salvación. Para salvar al hombre, era preciso que Cristo pasara por la muerte, la sepultura y la resurrección; el hombre tiene que estar identificado con Cristo en la muerte, la sepultura y la resurrección para entrar en la plena salvación.

C. LA SALVACION ES SOLAMENTE DE JESUCRISTO

Referencias Bíblicas:
Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”
Lucas 19:10 “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”
Romanos 6:23, “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

Al leer estos versículos, notamos que tan pronto como pecó el hombre, Dios anunció su gran plan de salvación. La salvación es una dádiva de Dios y no hay salvación en ningún otro fuera de Jesús.

D. LA SALVACION ES PARA EL HOMBRE ENTERO

Referencias Bíblicas:
Mateo 8:17 “El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.”
Romanos 8:21-23 “Porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios ... esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.”
lsaías 11:6-9 “Morará el lobo con el cordero . . . porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar”

La salvación no es meramente el perdón de pecados y la justificación, sino incluye purificación, preservación, regenera­ ción, sanidades del cuerpo, la futura resurrección y glorificación. La salvación incluye lo que sigue:
1. Jesús llevó nuestras dolencias.
2. Redención del cuerpo.
3. La maldición quitada de la tierra.

Las dos últimas cosas se cumplirán en el porvenir, pero el precio ya fue pagado. Se realizarán cuando Dios quiera.

E. LA SALVACION ES EN TRES TIEMPOS: PASADO, PRESENTE, FUTURO

Los creyentes recuerdan la definida obra de gracia que ocurrió en sus corazones en el pasado; también están experimentando diariamente la obra de gracia en sus vidas; y esperan el arreba­ tamiento. La salvación en la vida del hombre es un hecho, un procedimiento y una consumación. Hemos sido salvos, estamos siendo salvos y seremos salvos. En efecto, nadie es plenamente salvo hasta la resurrección y la glorificación. Se puede estudiar la salvación en tres tiempos, así:



1. Pasado: Hemos sido salvos de la culpa y la pena del pecado.
Efesios 1:7 “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón el pecados según las riquezas de su gracia.”
Efesios 2:8 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe.”
Tito 3:5 “nos salvó ... por su misericordia ...”

2. Presente: Estamos siendo salvos de la costumbre, el poder y el dominio del pecado.
Romanos 6:14 “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros.”
Filipenses 2:12-13 “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor “
II Corintios 3:18 “Somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen.”

3. Futuro: Somos salvos de las consecuencias del pecado.
Romanos 13:11 “Ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.”
1 Pedro 1:5 “La salvación que está preparada para ser mani­ festada en el tiempo postrero.”
Filipenses 3:20-21 “El cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra.”

F. HAY TRES ASPECTOS DE LA SALVACION

Hay tres aspectos de la salvación; justificación, regeneración y santificación. Estas tres palabras describen la misma expe­ riencia de salvación, y todas comienzan con oir el evangelio. No hablan necesariamente de distintas experiencias, mejor dicho nos dan retratos distintos de la misma experiencia de ser salvo. Estas tres bendiciones de gracia fueron obtenidas por la muerte expiatoria de Cristo e impartida al hombre por el Espíritu Santo. A través de la justificación, el hombre está hecho justo.

A través de la regeneración, el hombre llega a ser un hijo de Dios, un miembro del cuerpo de Cristo, un miembro del Reino de Dios. A través de la santificación el hombre llega a ser santo.

1. Justificación: Esta es una palabra legal que trae a la mente una tribuna de justicia. El hombre, culpable y condenado ante Dios, está exonerado y es hecho justo es decir justificado.



2. Regeneración y adopción: Estas palabras sugieren una escena familiar. El alma, muerta en sus delitos y pecados, necesita una vida nueva, la cual es impartida por el acto divino de regeneración. La persona llega a ser hijo de Dios, un miembro de la familia de Dios.

3. Santificación: Esto sugiere una escena en el templo, porque santificación tiene que ver primariamente con la adoración de Dios. Justo en cuanto a la ley de Dios y renacido a una vida nueva, la persona en adelante está dedicada al servicio de Dios. Comprado con un precio, ya no es dueño de sí mismo; no sale nunca del templo (figurativamente hablando) sino que sirve a Dios de día y de noche. Es santificado a Dios y entregado a Dios.

G. HAY TRES ELEMENTOS EN LA SALVACION

Referencia Bíblica:
1 Juan 5:8 “Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.”

Hay tres elementos en la salvación: la sangre, el agua y el Espíritu. En la Biblia muchas veces están juntos. No son contradictorios sino que concuerdan. En el plan de salvación, están en Jesucristo y llegan al pecador en el nombre de Jesús. La importancia de los tres elementos se ven al notar cuantas veces forman un conjunto.

Sangre Agua Espíritu
En la Creación Apocalipsis 13-8 Génesis 1:2 Génesis 1:2
En el diluvio el altar el diluvio la paloma (símbolo)
edificado
Pascua aplicación de el Mar Rojo la nube
sangre
Monte Carmelo sacrificio doce cántaros el fuego
Tabernáculo altar la fuente de Lugar Santo
bronce
A Nicodemo Juan 3:14 agua Espíritu
En Calvario Juan 19:34 Juan 19:34 Entregó el Espíritu
En Pentecostés Hechos 2:38 Bautismo Espíritu Santo

¿Podemos decir que uno de estos elementos no es esencial? Cierto que no. Si es verdad que todos son esenciales, cada cual es importante y hace una obra definida de salvación. No decimos que puede prescindirse de uno de los tres. Tampoco decimos que una persona no ha recibido nada cuando solamente ha experimentado uno de los elementos. Recordemos que hay tres y concuerdan en una obra de salvación.

H. ¿CUAL ES EL ORDEN BIBLICO?

Muchas veces se pregunta: ¿Cuándo está aplicada la sangre? Tenemos que contestar según la Biblia. ¿Cuál fue el orden en la Pascua? ¿En el tabernáculo? ¿En el monte Carmelo? En cada ejemplo el orden es la sangre, el agua y el Espíritu. Natural­ mente, la sangre no está aplicada literalmente. Es una cosa de fe en la expiación. Es la FE A LA OBEDIENCIA que recibe y apro­ pia la virtud expiatoria de la sangre derramada.

I. EL RESULTADO DE LA NEGLIGENCIA DE LA SALVACION

Hay un sólo plan de Salvación dado por medio de la muerte, la sepultura y la resurrección de Jesucristo. La incredulidad y el rechazamiento de Jesucristo resultan en la pérdida eterna del alma del hombre en el lago de fuego que fue preparado para satanás y sus ángeles.
Referencias: Juan 3:18-21;
Hebreos 2:1-4;
Hebreos 10:28-31;
1 Juan 5:10.
TOMO: DOCTRINA III
CURSO BIBLICO “ALFA”
Ralph Vincent Reynolds