jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 12. LA OBRA Y EL MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO

A. EL ESPÍRITU SANTO ES EL AUTOR Y EL INTÉRPRETE DE LA BIBLIA:

Referencias Bíblicas:

Juan 16:13 “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.”
1 Corintios 2:10 “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.”
1 Corintios 2:14 “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios ... discernir espiritualmente.”
2 Pedro 1:21 “Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

Aparte del Espíritu Santo, el hombre simplemente no puede entender el significado de la Biblia. En consecuencia, solo los hombres y las mujeres que están llenos del Espíritu Santo deberían enseñar la Palabra de Dios.

Otra conclusión es bastante conveniente aquí; si hay una diferencia de opinión sobre la interpretación de la Biblia, ambas interpretaciones no pueden ser correctas. El Espíritu Santo revelará la misma cosa a cada persona.

B. EL ESPÍRITU SANTO CONVENCE DE SU CULPA AL PECADOR:

Referencia Bíblica:

Juan 16:8 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.”

Este es el primer paso en la salvación del pecador. El Espíritu Santo unge la Palabra que se está predicando, la lleva pronto al corazón y a la conciencia del que la escucha; lo mueve hacia un conocimiento de su condición perdida y hace que se vea a sí mismo como un pecador. Nunca podrá arrepentirse hasta que experimente primero el convencimiento de su pecado por el Espíritu Santo. La salvación es la obra del Espíritu Santo en el corazón de un hombre desde el principio hasta el fin.

C. EL ESPÍRITU SANTO REGENERA:

Referencias Bíblicas:

Juan 3:5 “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”
Tito 3:5 “. . . por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”

El trabajo de regeneración consiste en la transformación de un pecador en santo, haciendo que un hombre se convierta en una nueva creación en Cristo Jesús. Esto solo se logra a través del poder del Espíritu Santo introduciéndose en la vida de un hombre.

D. EL ESPÍRITU SANTO HABITA EN EL HIJO DE DIOS:

Referencias Bíblicas:

Romanos 8:9 “... si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.”
1 Corintios 6:19 “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros. . .?”

El Espíritu Santo llena el templo y entra para habitar y morar allí.

E. EL ESPÍRITU SANTO SELLA AL CREYENTE:

Referencias Bíblicas:

Efesios 1:13 “. .. y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”
Efesios 4:30 “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados. . .”

Estar sellados significa lo siguiente:

1. PROPIEDAD El hijo de Dios ahora pertenece a Jesucristo.

2. SEGURIDAD El hijo de Dios está protegido y seguro mientras el Espíritu Santo more allí y el sello permanece intacto.
3. APROBACIÓN El sello pone la aprobación de Dios sobre la vida.
4. OBRA ACABADA El Bautismo del Espíritu Santo es el último hecho en la obra de regeneración en la vida del creyente. Sin embargo, la obra de desarrollo y santificación continúa.

F. EL ESPÍRITU SANTO DOTA DE PODER:

Referencia Bíblica:

Hechos 1:8 “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo.”

Esta palabra “poder” proviene de la misma raíz que la palabra “dinamita”. Esto es en realidad el poder de Dios entrando en la vida de un individuo, dándole poder para vencer y vivir victoriosa­ mente sobre el pecado y poder para testificar a las almas de la gracia salvadora de Jesús.

G. EL ESPÍRITU SANTO BAUTIZA EN EL CUERPO DE CRISTO:

Referencia Bíblica:

1 Corintios 12:13 “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo.”

El hijo de Dios es colocado dentro del cuerpo de Cristo y al mismo tiempo Cristo entra en él. Esto se puede ilustrar poniendo una taza vacía dentro de un balde de agua. La taza está en el agua y el agua está en la taza.

H. EL ESPÍRITU SANTO GUÍA AL HIJO DE DIOS:

Referencias Bíblicas:

Romanos 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”
Hechos 13:2-4 “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo ... Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo...”
Hechos 16:6-7 “... les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia ... pero el Espíritu no se lo permitió.”

El Espíritu Santo guía al hijo de Dios en lo que respecta a un entendimiento de las Escrituras y a la voluntad de Dios. Hablán­donos y reprimiéndonos El nos guía en cada detalle de nuestras vidas.

En Antioquia el Espíritu Santo habló a la iglesia y les dirigió para que enviaran a Bernabé y a Saulo como misioneros. En Asia el Espíritu Santo prohibió que el Apóstol Pablo se dirigiera hacia la izquierda o hacia la derecha y lo guió a Troas donde recibió el llamado macedonio.

I. HAY PECADOS QUE SE PUEDEN COMETER CONTRA EL ESPÍRITU SANTO:

1. RECHAZANDO AL ESPÍRITU SANTO:

Hechos 7:51 “Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.”

Este es el pecado de rechazo y es cometido por el pecador cuando el Espíritu Santo trata con él. Cuando esto sucede, ya no hay esperanza de salvación para él. El Espíritu de Dios no contenderá con el hombre para siempre (Génesis 6:3).

2. DESPRECIANDO AL ESPÍRITU SANTO:

Hebreos 10:29 “ ... e hiciere afrenta al Espíritu de gracia.”

Un estudio del contexto aclara que este pecado es cometido por el descarriado. El siente desprecio por lo que Dios ha hecho por él. Este pecado se puede ilustrar con el de Esaú. Despreció su primogenitura y por lo tanto no halló lugar de arrepentimiento (Hebreos 12:17). El descarriado que ha cometido este pecado nunca podrá ser restaurado.

3. BLASFEMANDO CONTRA EL ESPÍRITU SANTO:

Mateo 12:31-32 “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.”



Este es el “Pecado Imperdonable.” Se comete verbalmente, pero deberíamos continuar leyendo hasta el versículo 34, pues aquí Cristo aclara que de la abundancia del corazón habla la boca (Mateo 12:34).

Parecería que este pecado es cometido por la palabra proferida por un corazón que desprecia al Espíritu Santo. En realidad, es atribuír a Satanás la obra y la manifestación del Espíritu Santo. El contexto completo aclara esto. En éste hay una advertencia solemne a todos los hombres para que tengan cuidado en la manera que juzgan la manifestación del Espíritu Santo. Es bastante evidente como este pecado se convierte en el pecado imperdonable, pues la salvación es por completo del Espíritu Santo. Cuando un hombre blasfema, el Espíritu se aparta de su vida, entonces, ¿por qué medios puede salvarse? No hay ninguno.

Sin duda, éste, es el “pecado de muerte” por el cual no tenemos que rogar (1 Juan 5:16). Es inútil rogar por él, pues no puede haber respuesta.

A menudo surge la pregunta si un pecador puede o no cometer el pecado imperdonable. Esto se presta a dudas, pero podría haber una posibilidad de ello si ante todo él tuviera un conoci­miento claro del movimiento y la manifestación del Espíritu Santo. Antes de su conversión, el Apóstol Pablo era un blasfemo, pero no cometió el pecado imperdonable, porque él blasfemó con ignorancia e incredulidad (1 Timoteo 1:13).

4. AFLIGIENDO AL ESPÍRITU SANTO:

Efesios 4:30 “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios...”

Esto se relaciona con la vida de santidad. El Espíritu Santo es fácilmente afligido con cualquier vivir mundano y negligente. Cuando se aflige al Espíritu Santo, se le entristece o se le apenas.

5. APAGANDO EL ESPÍRITU SANTO:

1 Tesalonicenses 5:19 “No apaguéis el Espíritu.”

Esto se relaciona con la acción de los dones del Espíritu, con el ministerio y el servicio. “Apagar” significa extinguir el fuego. Esto se hace al no permitir que el Espíritu Santo haga su voluntad en el ministerio, en el testimonio, en los dones del Espíritu, etc.

6. MINTIENDO AL ESPÍRITU SANTO:

Hechos 5:3 “¿Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintiesesal Espíritu Santo.. .?”

Esto se relaciona con la consagración y la sumisión. Es fingir una consagración que nosotros sabemos que no se está haci­endo. Ananías murió no porque se quedara con parte del precio, sino porque dijo que lo había traído todo, mientras que se había quedado con parte de él. Se dice que esto también tienta al Espíritu Santo (Hechos 5:9).
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS