jueves, 6 de mayo de 2010

Lección 46. EL CIELO

A. LA NATURALEZA DEL CIELO:

Los justos son destinados a la vida eterna en la presencia de Jesús. El creó al hombre para que éste le conociera, le amara y le sirviera en el mundo presente y para gozar de El en el mundo venidero. Por “cielo” se entiende todo lo que Jesús ha preparado para los redimidos por toda la eternidad.

Se puede entender la naturaleza del cielo estudiando los nombres que lo describen.

1. Nombres que describen al Cielo:

a. Paraíso - Paraíso quiere decir “jardín” lo cual nos recuerda a Adán y Eva cuando caminaban con Dios. En realidad, este es el lugar donde los espíritus y las almas de los justos esperan la resurrección.

Referencias: Apocalipsis 2:7; 2 Corintios 12:4

b. La casa de mi Padre - Este nombre con las muchas mora­ das señala la idea de un hogar, reposo y compañerismo (Juan 14:2).

c. Una ciudad celestial - Este nombre indica una tierra pro­ metida como la tierra de Canaán a la que los israelitas viajaron (Hebreos 11:13-16).

d. Ciudad - Esta palabra da la idea de una sociedad organi­zada (Hebreos 11:10).

e. Nueva Jerusalén - Esta es la morada eterna de la iglesia.

2. Tres Fases:

a. El estado intermedio de reposo consciente en el paraíso, mientras se espera la resurrección.

b. Juicio de fidelidad y obras (2 Corintios 5:10; Apocalipsis 22:12).
c. La Nueva Jerusalén - la morada eterna de la iglesia (Apo­calipsis 21).

B. LA NECESIDAD DEL PARAISO:

La historia del hombre revela que el alma humana, por instinto, cree que hay un cielo. Este instinto ha sido implantado en el alma del hombre por Dios mismo, el Creador de los instintos humanos.

C. LAS BENDICIONES DEL CIELO:

1. Luz y belleza:

El lenguaje humano, en su máxima expresión, es inadecuado para expresar las realidades de la vida venidera. En los dos últimos capítulos de Apocalipsis se usa un lenguaje que nos ayuda a fomar un concepto ligero de las bellezas de esa vida venidera.

Un escritor dijo que el hombre que trata de entender toda la realidad del cielo es como el topo que habita bajo la tierra que no puede entender la vida del águila, o como la oruga que no es capaz de entender la belleza de la vida de una mariposa en la que se convertirá cuando se haya desarrollado.

Referencias: Apocalipsis 21:23 - Apocalipsis 22:5

2. La plenitud del conocimiento:

El hombre está rodeado de misterio y desea con ansia el conocimiento. En el cielo, este deseo de conocer será satisfecho perfectamente. Los misterios del universo serán hechos simples; los problemas teológicos enredados serán tan claros como el día.

Referencia: 1 Corintios 13:12

3. Descanso:

No podrán entrar en el cielo el cansancio, el dolor, contiendas o pena.

Referencia: Apocalipsis 14:13 - Apocalipsis 21:4

4. Servicio:

Dios instruyó a Adán para que él guardara y cuidara el primer paraíso y Dios no le dejará sin actividad en el segundo paraíso.

Referencias: Apocalipsis 7:15 - Apocalipsis 22:3

5. Gozo:

La mayor alegría terrenal, aumentada millones de veces, expresa de una manera muy pobre el gozo que tendrán los hijos de Dios.

6. Permanencia:

La alegría del cielo no terminará. La permanencia es necesaria para tener alegría completa.

7. El gozo social:

El hombre por naturaleza es un ser social. Un hombre solitario es anormal y excepcional. En el cielo no habrá malentendimien­tos, ni contiendas y todos serán buenos y bellos.

Referencias: Hebreos 12:22-23 - 1 Tesalonicenses 4:13-18

8. El compañerismo con Jesús:

Veremos a Jesús cara a cara. El que fue pastor de Su pueblo en este valle de lágrimas, en el cielo El conducirá a Sus hijos de gozo en gozo, de gloria en gloria, de revelación en revelación.
TOMO: DOCTRINA IV
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS